jueves, agosto 16, 2007

Memorias de un Vampiro

I

Siempre me pregunte como llegue a esto, según mi mentor fue por decisión propia otros dicen que es por el destino...
Cual puto destino si llegamos a ser inmortales? el sueño de todo ser inferior, vivir por siempre, saber y reconocer a las personas.
Pero uno no nace de esta forma, si no que te haces por distintos modos, por descuido, retos propios, ajenos o Amor, si ese sentimiento que crees que una vez logrando tu deseo desaparecerá, pero no, va en tus venas aun que tu sangre se estanque se queda hay, pegado cual vil enfermedad perpetua que tras la muerte y la "resurrección" no se esfuma.
Somos presas de ese sentimiento por el que lo hacemos y por el cual nacimos.
Egoísmo ese seria el motor de todo esto, ser.. Si!! ser perpetuamente, no marchitarse cual animal tras los años.
Eso me llevo a esto, ser "libre". Así que los busque.
Todos sabemos mas menos donde se encuentran, cementerios, bares, carnicerías... pero tenia que encontrar a los mejores y ellos solo se rodean de humanos, si extraño por que, para que es fácil.
Lo complicado es reconocerlos su forma y modo cambia tan rápido como la mimosa púdica, con los años y siglos se van mimetizando con los humanos, pero su piel cetrina, ojos alertas pero opacos, sonrisa cínica y un poco asqueada de su entorno, que vean pasar el coctail con asco, pero un mozo o una mujer son seguidos por su olfato. Y así en un asqueroso casino de renombre lo encontré Scorpyus Demarck, con sus cartas en mano.
Ya lo tenia en vista o ¿el me había visto?Pero ahora el cometido ya no era encontrar si no... Dejar de ser su cena para lograr revivir con mi inmortalidad entre las manos.